Cada obra, un único proyecto: presupuestos por capítulos, precios de subcontratas, planos, visitas, licencias y el plan de ejecución. Sin Excel, sin carpetas sueltas y sin buscar el último plano en WhatsApp.
El presupuesto está en un Excel del que hay tres versiones. Los planos, en un chat. Lo que lleva hecho el electricista, en la cabeza del encargado. Y el margen real de la obra no lo sabe nadie hasta que se acaba.
Las herramientas del sector están pensadas para constructoras de cien empleados o para estudios de arquitectura. Nadie diseñó nada para la empresa de doce personas que lleva cinco obras a la vez y lo gestiona todo con Excel, WhatsApp y una carpeta compartida.
Montas el presupuesto por capítulos y partidas, con tu IVA, tu logo, tus datos fiscales y tu numeración correlativa. Lo que no ejecutas con equipo propio, se lo pides valorado a una subcontrata sin salir de la obra.
Divides la obra en actuaciones, marcas qué depende de qué y BuildPro calcula las fechas y el camino crítico. Planos, visitas y licencias viven dentro de esa misma obra.
Cada obra deja rastro: qué se presupuestó, quién lo ejecutó, qué visitas se hicieron y con qué planos. Cuando la cierras, está todo documentado.
Capítulos, partidas, cantidades y precios unitarios: los totales y el IVA se calculan solos. Cada presupuesto lleva su versión, su fecha de validez y el número correlativo de tu empresa, y se presenta al cliente con tu razón social, tu logo y tus condiciones. Si se pasa la fecha sin respuesta, pasa a expirado solo.
Cantidad, unidad de medida y precio unitario en cada partida. El subtotal de cada capítulo y el total de obra se calculan solos.
Lo defines en tus ajustes fiscales y se aplica a todos tus presupuestos. Se acabó el IVA distinto en cada Excel.
El presupuesto limpio, con tu razón social, tu NIF, tu logo y tus condiciones por defecto. Listo para imprimir o enviar.
Eliges qué actuaciones quieres que te valoren y se las mandas a una subcontrata que ya está en BuildPro, con los planos y el contexto de la obra dentro y una fecha límite para responder. Luego clonas esa misma solicitud para la siguiente empresa. Las ofertas entran en tu bandeja y las comparas una al lado de otra.
La misma petición para otra empresa en un clic. Pedir tres precios deja de costar tres veces el trabajo.
La subcontrata no valora a ciegas: recibe la documentación técnica de lo que le estás pidiendo.
Si pasa la fecha límite sin respuesta, la solicitud se marca expirada. Tu bandeja dice la verdad sin que la mantengas.
Cada obra es un proyecto, y dentro está todo: visitas, actuaciones, planos, presupuestos, presupuestos de subcontratistas, documentación, licencias y ejecución. Cada sección en el orden en que ocurre la obra, más la lista de quién trabaja en ella.
Encuentras cualquier obra por nombre, cliente o dirección, tengas cinco proyectos abiertos o cincuenta.
Los capítulos con los que agrupas las actuaciones son los mismos del presupuesto y los del plan de obra. Se ordena una vez.
Empleados, cliente y subcontratas asignados a ese proyecto. Cada uno entra y ve lo que le corresponde, y nada más.
Colocas las actuaciones en un lienzo y trazas las dependencias: esto no empieza hasta que termine aquello. BuildPro calcula las fechas sobre los días laborables reales de esa obra y resalta el camino crítico, la cadena cuyo retraso arrastra a toda la obra. Cambias una duración y las fechas se recalculan al instante.
La cadena de trabajos que manda en la fecha de entrega, marcada sobre el propio plan.
Fraguados, secados y plazos de suministro ocupan su tiempo en el plan. No son un hueco que alguien olvidó contar.
Pendiente, en curso o completada, con su porcentaje. El mismo lienzo con el que planificas te dice dónde va la obra.
Subes DWG, PDF e imágenes de hasta 50 MB, cada uno con su categoría, su capa, su escala y su estado de revisión. Cada plano queda asociado a las actuaciones a las que se aplica, así que quien va a ejecutar encuentra el suyo sin preguntar por el grupo.
Borrador, en revisión, aprobado o rechazado. Nadie ejecuta con un plano que todavía no estaba aprobado.
También imágenes, hojas de cálculo y documentos, arrastrando varios archivos a la vez.
El plano aparece donde se necesita, y viaja con la solicitud cuando pides precio a una subcontrata.
Sin integraciones raras. Sin herramientas sueltas.
Inspección inicial, evaluación técnica, revisión de avance, inspección final o reunión. Con sus asistentes, sus notas y sus fotos. Las próximas, en tu panel.
Obra mayor, obra menor, actividad, apertura, medioambiental. Con su organismo, su urgencia y sus fechas de caducidad y renovación, para verlas venir antes de que paren la obra.
Inventario en metro lineal, unidad, metro cuadrado o metro cúbico, con stock mínimo y aviso cuando bajas de él. Cada entrada y cada salida queda registrada.
Herramienta, EPI, equipamiento y maquinaria. Sabes si está en obra, en almacén, en taller o asignado, cuándo toca revisión y cuándo caduca. Un EPI caducado en obra es un incumplimiento de prevención.
Directorio buscable con el historial de obras de cada cliente. Desde su ficha arrancas una obra nueva ya vinculada.
Administrador de cuenta, jefe de obra, empleado, cliente y subcontrata. Cada rol entra y ve exactamente su parte de la obra.
Cambia o cancela cuando quieras. Precios sin IVA.
Crea tu cuenta, monta un presupuesto por capítulos y sube sus planos. En una tarde tienes una obra entera dentro.